LA HABANA.- El presidente Raúl Castro anunció en la Asamblea Nacional el
indulto de 2.900 presos, en su mayoría enfermos, ancianos, mujeres y jóvenes
que, a pesar de no haber cumplido las penas, tienen posibilidades de
reinserción social.
Entre ellos serán excarcelados algunos condenados por delitos contra la
seguridad del Estado que ya cumplieron parte de la pena y con buena conducta
y también 86 ciudadanos extranjeros de 25 países recluidos en prisiones
cubanas.
Desde el 2008, los tribunales cubanos han excarcelado a 300 disidentes
presos, entre ellos, todos los que se consideraban internacionalmente como
presos de conciencia y también han conmutado la pena de muerte a decenas de
condenados.
A la par, anunció que se preparaba para aumentar las penas contra quienes
cometen delitos de "cuello blanco", robos y estafas protagonizadas por
dirigentes y funcionarios que, según Castro, se han convertido en el "enemigo
principal" de la Revolución.
Castro hizo el anuncio en el segundo y último pleno del año de la
Asamblea Nacional, en el que también se refirió a las esperadas reformas de
ley migratoria.
Castro aseguró que continúa estudiando el tema. Los cambios requeridos en
esta "compleja temática" se introducirán de forma paulatina y se irán
evaluando los efectos favorables y desfavorables de cada paso, explicó.
Excluidos
El presidente cubano anunció que este procedimiento se realizaría cada
año para que el sistema judicial libere cifras mayores de sancionados acorde
con su comportamiento, el tipo de delito, las condiciones de salud y
familiares.
Entre los indultados hay jóvenes, muchos de los cuales están en
prisiones-escuelas, donde les van reduciendo la pena de forma proporcional a
medida que avanzan en su formación académica, incluyendo la posibilidad de
cursar estudios universitarios.
Castro explicó que "se excluyen de este beneficio los sancionados por
delitos de espionaje, terrorismo, asesinato, homicidio, tráfico de drogas,
pederastia con violencia, violación y corrupción de menores y robo con
fuerza".
Aparentemente quedarían excluidos de la posibilidad de indulto los
centroamericanos que, a cambio de dinero, colocaron clic bombas en hoteles
turísticos cubanos en 1997, provocando varios heridos y la muerte de un
joven italiano.
Tampoco se beneficiaría el estadounidense clic Alan Gross, condenado a 15
años por supuestamente participar en una operación financiada por Washington
para introducir clandestinamente en el país equipos de comunicación.
Cuba sigue proponiendo en este caso una "salida humanitaria" que incluya
la vuelta a la isla de los cinco agentes cubanos presos en EE.UU.
Religión
El mandatario explicó que el indulto se hará en respuesta a
la solicitud de familiares de presos y de las iglesias evangélicas y
católica, por la próxima visita del Papa y por el 400 aniversario de la
aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.
No resulta extraño que Castro haga estas referencias a las iglesias a las
que se ha ido acercando en los últimos años. Desde los años '90, estrechó
las relaciones con las evangélicas, algunas de las cuales tienen incluso
diputados en el parlamento.
Las relaciones con la Iglesia católica fueron tormentosas durante décadas
pero en 1998, con la llegada del papa Juan Pablo II, se entró en un terreno
de diálogo cuyo punto más notorio fue la liberación de los presos políticos
en 2010.
El anuncio del viaje a Cuba el próximo año del pontífice Benedicto XVI es
otro paso más en un acercamiento que interesa a ambos: a la Iglesia para
recuperar protagonismo social y al gobierno porque le da un poderoso aliado
internacional.