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Existen tantos tabúes durante nuestra educación
sexual, que se nos limita a conocer sólo lo necesario.
Sin embargo, conocer nuestro cuerpo es esencial
para lograr alcanzar el placer y evitar frustraciones causadas por
no saber lo suficiente para disfrutar nuestro cuerpo.
Durante la relación sexual, el cuerpo de la mujer
experimenta diversas sensaciones a través de varias etapas. Estas
etapas suceden invariablemente y conocerlas es de gran ayuda para
llevar un ritmo adecuado durante la relación. A continuación, te
explicamos cada una de estas etapas.
EXCITACIÓN. En esta primera etapa
se manifiesta el deseo. Ante los estímulos, el cerebro se encarga de
enviar señales a todo el cuerpo para prepararlo para una posterior
penetración. Junto con las señales de excitación como la piel rosada,
el calor en el cuerpo, la sudoración, etc. comienza la lubricación
en los genitales como una forma de facilitar la penetración
posteriormente. La fase de excitación en la mujer es más lenta que
en los hombres y necesita ser estimulada de varias maneras mediante
caricias en senos y genitales. Es importante mencionar que los
cambios en la mujer durante la excitación no se limitan al exterior
de su cuerpo, ya que al llegar a una excitación intensa, la matriz y
el útero son empujados hacia atrás y adelante dentro de la pelvis,
expandiendo así el extremo superior de la vagina. Cuando se ha
llegado a este momento, es cuando la mujer está lista para ser
penetrada; si se inicia la penetración antes de estos movimientos
internos del útero, el cuerpo no estará aún lo suficientemente
excitado para lograr un orgasmo.
MESETA. En este momento, la vagina
se ha distendido y se ha dilatado debido a un mayor flujo de sangre.
Los cambios que se presentan en la fase de excitación se acentúan.
Los músculos del cuerpo se comienzan a tensar, la piel se enrojece y
la lubricación se acentúa. En esta etapa, la mujer está lista para
llegar al clímax y por lo tanto, es el momento de iniciar la
penetración.
ORGASMO. Al iniciarse la fase del
orgasmo, la vagina se comienza a contraer en forma rítmica. Estas
contracciones proporcionan intenso placer y su duración puede variar
según el grado de excitación previo y también según la mujer misma.
Durante el orgasmo, el músculo del útero se contrae y las paredes
internas se expanden para formar un espacio listo para la recepción
del esperma.
RESOLUCIÓN. Esta es la etapa
posterior al orgasmo y en el que los genitales comienzan a recuperar
su apariencia normal, ya que la sangre deja de fluir hacia esa área
en forma similar a la pérdida de erección en el hombre. En caso que
el orgasmo no se haya alcanzado, el clítoris podría mantenerse
erecto varias horas después de la relación sexual.
Como habrás visto, conocer las etapas del placer en
la mujer puede ayudar a comprender que una relación sexual requiere
de un ritmo y de esperar a que el cuerpo se encuentre listo para la
penetración. Una penetración antes del momento indicado puede
retardar o quizá impedir que la mujer llegue al orgasmo y será
frustrante no entender por qué no se logra. Es claro que la fase de
excitación tiene un papel clave en la relación sexual y se le debe
dedicar tiempo y creatividad para incrementar el placer en la mujer. |