 |
|
El dominicano Juan Pacheco. (ISABEL SANZ)
|
|
| |
| |
VALLADOLID.- La historia de Juan Pacheco es
una de las muchas que existen de similares características en la
provincia. Llegó a España hace cuatro años desde República
Dominicana en busca de una vida mejor. Durante este tiempo, ha
trabajado en una tienda de suministros agrícolas, en la vendimia
y también en la construcción, hasta que hace cinco meses se
quedó en el paro.
«Son cosas que el ser humano a veces decide, marcharse a otro
país para buscar una mejoría y cuando vienes te encuentras con
la realidad de que las cosas no son como tú te piensas. Pensaba
que aquí no me iba a faltar trabajo, dejas lo que tienes allí y
cuando emigras te sorprende la vida», comenta. Pacheco trabajaba
como transportista en su país, «tenía mi propia empresa, un
medio de transporte público», explica.
Ahora, vive
con su pareja y dos de sus cuatro hijos en Valladolid.
En su mente
está poderse traer de República Dominicana a sus otros dos hijos,
aunque según están las cosas no lo ve viable a corto plazo. «Si
sigue así la situación no podré traerme a nadie más, porque mi
presupuesto ya está 'sobregirado' y todo depende de si tengo
trabajo fijo para darles su alimentación; si no, aguantaré un
poco más».
Por el
momento, vive de la ayuda familiar, reconoce que la situación es
complicada no sólo para los extranjeros, «también hay muchos
españoles en paro», aunque respira más aliviado al contar que su
pareja «tiene la suerte» de poderse ganar la vida con un pequeño
negocio.
Al
preguntarle si volvería ahora a República Dominicana se lo
piensa. «Tengo a dos de mis hijos aquí y sacarles del colegio
ahora&hellip Yo lo que haría es esperar a ver qué sucede e
intentar traer a los de allí. Yo volvería, pero también me
necesitan aquí», apunta.
Pacheco es
además vicepresidente de la asociación de dominicanos María
Trinidad Sánchez, que organiza actividades deportivas y
culturales en las que participan entre 70 y 80 dominicanos.
Entre otras
actividades juegan al 'softbol', un deporte muy similar al
béisbol que practican, por ejemplo, en los campos del paseo Juan
Carlos I.
«Hacemos
intercambios deportivos con otras provincias y de esta forma
queremos que nuestra juventud no se desperdicie por falta de
orientación, queremos que hagan deporte», subraya Pacheco, quien
explica también que la asociación ha preparado viajes a
Santander, actividades en las fiestas dominicanas e incluso
dentro de la organización se dan alimentos a los más necesitados.