Las autoridades europeas y otros países piden explicaciones a
China, mientras se repiten las acusaciones contra sus
autoridades por haber encubierto el escándalo y no tomar medidas
hasta que ya era demasiado tarde”.
En el año
2000, una autoridad de la oficina de Calidad y Supervisión
Técnica de China anunció medidas enérgicas contra los productos
adulterados y de mala calidad. Las áreas apuntadas eran los
materiales de construcción, materiales de producción agrícola,
estufas a gas, electrodomésticos y alimentos.
Desde ese
entonces, mucho se ha hablado del caso. En el 2001, alrededor
de 6.000 estudiantes en la ciudad de Ji Lin se envenenaron con
leche de soja adulterada, y en 2002, otros 3.000 estudiantes en
la ciudad de Hai Cheng, provincia de Liao Ning, sufrieron
envenenamiento. En los años subsiguientes (2003-2006), ha
sucedido una y otra vez la detección de contaminantes: niveles
excesivos de iodo o melanina en la fórmula para lactantes
Nestlé y otras marcas. Luego, la tinta de los envases se
traspasaba al contenido. Así como leche vencida empacada de
nuevo, con otras fechas de vencimiento.
A principios
del 2007, apareció la melamina que se utilizaba en los
fertilizantes, siendo usada en los alimentos para mascotas;
incluso aquellos comercializados por la marca Purina de Nestlé.
También se encontró ácido cianúrico en alimentos para consumo
animal, un compuesto químico industrial utilizado en USA para
desinfectar piscinas (proteína falsa). En este mismo año,
también se detectó en Estados Unidos, la muerte de animales, la
cual se asoció con la adulteración de gluten de maíz con
melamina (proteína falsa) y acido cianúrico; así como harina de
trigo adulterada, que afectó a peces, aves y cerdos, entre otros.
Después
sucedió el escándalo de la Pasta dental contaminada con
diethylene glycol, un químico letal usado en refrigerante de
motores. Por otra parte, la Administración de Alimentos y
Fármacos de Estados Unidos (FDA) advirtió que los paquetes de
pescado importados de China etiquetados como Rape podrían ser en
realidad pez globo el cual contiene la toxina letal Tetrodoxina.
Se dice que
hay de dos a cuatro millones de casos de envenenamiento por
comida ocurridos en China cada año. Lo más delicado es que
también sucede con la falsificación de fármacos. Docenas de
personas han muerto en China como resultado de la adulteración y
falsificación de medicamentos. En una oportunidad, hubo muertes
causadas por el fármaco Xinfu, un antibiótico de pobre calidad
que no había sido esterilizado apropiadamente. Fue detectada
además una contaminación de jarabe para la tos con dietilen
glicol.
Un ex
director de la Administración Estatal de Alimentos y Fármacos de
China -Zheng Xiaoyu- fue condenado por aceptar grandes sobornos
para aprobar cientos de fármacos sin examinar. En una ocasión,
una compañía pagó sobornos a Zheng a cambio de aprobar 277
fármacos, principalmente antibióticos.
La BBC
informó en una oportunidad que la corrupción en la
Administración Estatal de Alimentos y Fármacos funciona tan
profundamente que Beijing está considerando cerrarla
completamente. Anunció que se introduciría un nuevo proceso de
retirada del mercado apuntando a los productos alimenticios no
aprobados.
Un
funcionario norteamericano dijo que a causa de la reciente
aparición de China sobre el mercado global, no ha habido un
sistema real de inspección y de seguridad o protocolo para
mejorar la seguridad de alimentos, y los niveles en China
permanecen lejos de los esperados en Norteamérica.
Hay una
lista creciente que nos advierte que visto el caso y comprobado
el acontecimiento, deben ser muy cuidadosos al tomar pastillas
chinas para adelgazar, sopas chinas; en fin, todos esos
productos “made in china”, dado que, está más que probado que en
ese país, el control de calidad y las regulaciones de seguridad
alimentaría tienden a ser negligentes o inexistentes, y como
siempre, lo que hacen unos pocos, lo pagan todos. De modo que,
para muestra, la hilera completa de botones.